En la terapia de pareja entendemos que las relaciones de pareja son complejas. Es más que solo quererse, se trata de mantener un balance entre la pasión, la intimidad, el respeto y el compromiso. Requiere un gran esfuerzo porque es necesario comunicarse adecuadamente y tener una relación donde ambos miembros de la pareja crezcan y enriquezcan sus vidas. Es muy común que a lo largo de una relación se puedan presentar diversos tipos de conflictos que se deben afrontar como pareja, y es posible que algunas no se puedan resolver de forma adecuada. Estos conflictos pueden iniciar como algo pequeño, pero con el tiempo si no se resuelven se van convirtiendo en algo grande.

En los casos donde las dificultades han crecido o se han acumulado, existe la opción de buscar ayuda profesional en el modo de terapia de pareja. La terapia de pareja es un tipo de tratamiento psicológico al que se asiste con el fin de mejorar la situación y relación de una pareja ante la presencia de alguna problemática que afecta el funcionamiento habitual o que genera sufrimiento para una o ambas partes.

La terapia de pareja es útil en tiempos de crisis y también cuando hay problemas de larga duración. Por lo tanto, algunas de las situaciones que se benefician de la terapia de pareja son:

  • Pobre o mala comunicación
  • Problemas en la sexualidad de la pareja
  • Pobre o mala expresión afectiva e intimidad emocional
  • Abuso de sustancias tóxicas como el alcohol
  • Problemas de salud, enfermedades crónicas, de uno o ambos miembros de la pareja
  • Trastornos de la alimentación
  • Acogimiento familiar, adopción
  • Problemas matrimoniales incluidos la separación y el divorcio
  • Fallecimiento de un hijo
  • Diferencias en la educación de los hijos
  • Experiencias traumáticas, la pérdida y el duelo
  • Falta de metas compartidas
  • Percepción de falta de interés por una de las partes
  • Celos e infidelidades

El proceso de la Terapia de Parejas

El terapeuta es una persona neutral que se mantiene fuera de lo que están viviendo los miembros de la pareja y puede proveer una perspectiva nueva en las diferentes situaciones. Un terapeuta profesional no toma partido, pero buscará ayudar a la pareja a encontrar nuevas formas de entenderse y relacionarse.

La terapia puede requerir sesiones conjuntas e individuales. Normalmente la primera sesión suele ser con presencia de ambos, seguida de una sesión individual para cada miembro de la pareja. A partir de estas, se suelen alternar el tipo de sesiones entre conjuntas o individuales.

En ocasiones la terapia se puede enfocar más en uno de los miembros de la pareja, teniendose un mayor número de sesiones con esa persona, aunque también puede centrarse exclusivamente en la pareja sin la necesidad de sesiones individuales.

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